Post de Esteban Mucientes
Muchas veces vivimos nuestra realidad: coches, casas, muebles, bienes de usar y tirar… Y política. Mucha política. Y podemos hacer mucho activismo: opinar, disentir, discutir, matizar, aclarar.
Pero muchas veces no nos damos cuenta de la realidad que en otros países se vive. Esto viene al hilo de que hoy he estado (estoy) compartiendo espacio en un curso con varias personas del CPDS, Convergencia Para el Desarrollo Social, el partido opositor en Guinea Ecuatorial. Sí, soy socialista, sociata, progre sectario, llamadlo como queráis. Pero aquí me podéis llamarme lo que queráis porque a mí me ofenderá quien pueda hacerlo, no quien quiere.
El asunto viene porque en muchos países (más de los que imaginamos) las libertades políticas y de acceso a la información no son las mismas que tenemos nosotros. Cuando vienes con un discurso preparado después de investigar conexiones móviles, información sobre activismo utilizando sms, posibilidades que se abren y alguien te dice no, es que tres semanas antes de las elecciones y dos días después no funciona el servicio de sms el mundo se te viene abajo y te quedas con cara de bobo porque, de repente y aunque vas con la mirada amplia después de haber investigado las necesidades de ese país, te encuentras que lo que has preparado no vale para nada.
Y has de improvisar. Y aprendes de esta gente. Y después compartes comida y sobremesa con varios de esos compañeros y compañeras de Guinea Ecuatorial y te cuentan lo que hay: luchas intestinas por el poder, corrupción, gastos superfluos y dices ¿de verdad es tan importante que se rompa España? ¿De verdad es tan importante que una cadena de televisión sea un nido de víboras cuando hay gente que se tiene que preocupar de que sus ideas no les lleven a la cárcel?
¿A qué me suena eso?


Por esos caminos ya hemos transitado en España, cuando la izquierda era masacrada por sus ideas, cuando se veían obligados al exilio o la muerte, cuando el censor decidía hasta el largo de las faldas que salían por televisión, que cambiaban los guiones a las películas para que no hubiera adulterio y les quedaba un Mogambo incestuoso, cuando no había más que un partido, un sindicato vertical y un generalillo de tres al cuarto al mando de todo…
Es normal que ahora que gozamos de la Libertad se nos olvide cuánto costó lograrla y cuánta gente sigue luchando por ella en el mundo.
sí, a veces te pones a pensar y flipas.
en muchos países no se puede opinar distinto, tener religión distinta o sexualidad distinta. No es que te miren mal, es que te matan o te encierran.
Tenemos que ser ejemplo, pero no se pueden copiar, ya que tienen que ser sus instituciones las que se organicen, no la copia de las nuestras, que sólo nos valen bien a nosotros.
Tenemos que ser ejemplo, pero como dices, también tenemos que ser alumnos y bajar los pies a la tierra en este río de aguas tan revueltas (ganancia de pescadores) y redescubrir nuestras bases y principios, y ver qué hemos cambiado, si hemos cambiado hacia donde queríamos o en qué ideas del pasado nos equivocamos.
Así se construye el futuro.
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