La mitad para vosotros, la mitad para ellas
Y luego, dicen que el Ministerio de Igualdad no es necesario. En un país en el que cobramos las mujeres un 26,3% menos que los hombres creo que el Ministerio de Igualdad tiene mucha tarea. El salario promedio anual femenino es de algo más de 16.000 euros, mientras que el de los hombres se sitúa en los 22.000.
Y no sólo es que cobremos menos, es que como quedó claro en la Cumbre de Cádiz ocupamos menos puestos de poder. Sólo uno de cada diez miembros de los consejos de administración de las grandes empresas europeas son mujeres, las cuales representan sólo un 3% de las direcciones de estos consejos.
Y yo, con estás cifras y habiendo nacido en los 80 siempre tengo la sensación de que me he perdido algo, de que hay algo que no entiendo. ¿Por qué cobran más mis compañeros hombres que yo?
Y luego, dicen que el Ministerio de Igualdad no vale para nada, y lo deben decir los mismos que no consideran importante que se estudie el clítoris y en el fondo deben pensar: bah, sin son mujeres que se aguanten. Y lo mismo para el salario y el poder. “Ellos” han repartido ya su pastel, sus puestos en las empresas, en los partidos. Y en el fondo, da igual que seamos mujeres, es que somos más a repartir. Y nadie quiere perder su trozo de tarta.
Y claro, un Ministerio que dice: la mitad para vosotros, la mitad para ellas, pues a los que pensaban comerse la tarta entera les jode. Y mucho. Pues yo, quiero mi parte, la que me corresponde no como mujer, si no como persona.

Hoy es el Día Europeo de la Igualdad Salarial


Hoy es 2 de Enero, comienza la presidencia española y en un rato yo estaré camino de Israel. No es más que un viaje turístico, pero me llevo la esperanza de que sepamos aprovechar la presidencia europea para impulsar las conversaciones de Paz entre Israel y Palestina.
No. No era la misa de la familia cristiana. Era la misa de los kikos. Una vertiente pobre del Opus que parece que su único sentido es la reproducción desmedida y sin límites. Y ni si quiera defienden el modelo de familia “estándar” cristiana. Compiten por tener hijos como si de trofeos se tratase. Así que no, no era la misa de las familias normales creyentes, las de mi pueblo que van a misa. Era la misa de la iglesia más reaccionaria. Los kikos están por todo el mundo, pero 





