En modo esponja

política, social media y muchas veces política y social media

Al PP se le olvidan las mujeres en su carta

Debe ser deformación profesional pero cuando me dicen ¿a esta carta no le pasa algo raro?

 

Y me fijo un poco pienso, sí, le pasa algo raro. Le pasa que al encabezado le han añadido después “Estimada amiga”

Y lo han hecho tan mal que hasta escaneada se nota que “estimada amiga” es una impresión posterior

Y encima la han dejado mal maquetada:

El espacio en negro es el de una maquetación inicial y el del rojo de la sobreimpresión, que ni siquiera sigue las mismas medidas de la maquetación

Y ahora me imagino yo una conversación en Génova

- ¿Han quedado bonitas las cartas, verdad?

- Si…  muy bonitas pero …. oye…. ¿Por qué pone sólo “estimado amigo”

- A mi el texto que me pasaron ¿Eh?

- Ya, pero después  de que Mariano dijera en el debate que las mujeres del PP llevan su casa no nos conviene nada cometer este error a una semana de las elecciones

- Pero están impresos 40 millones

- Me vais a llevar a la ruina, como lo vea Mariano…

- Espera, que llamo a la imprenta y no se entera ni Dios. Y menos Mariano

Ya lo siento.

Gracia a @soyfleming por el escaneo y @oliviaventura por lo demás

(SPAM) Los poetas no son felices

Este es el primer post de mi blog. Va a hacer 2 añitos en mayo:

Desastre

jueves, mayo 28, 2009

Soy un desastre.
Dejo todo por encima
me acuesto tarde.
Y soy un caos.
Es cierto.
Pero también soy un desastre
porque amo sin medida
sin orden, sin límite,
sin razón.
Y supongo que podré
aprender a arreglar los cajones
pero no sé
si podré cogerle la medida al amor.

Este es el último poema que escribí en mi blog.  Hace 5 años que lo tengo y es cómo un termómetro de felicidad. Todo lo que he escrito en los últimos 5 años lo he hecho ahí. Pero yo no puedo ser feliz y escribir poesía, no me sale. Así que estreno blog. Se me quedó pequeño. Ahora me interesan otras cosas y soy más feliz.  Aquí hablaré de esas otras cosas: de la red, de política.  Cuando quiera llorar, lo haré dónde siempre

Como siempre y en donde siempre he seguido llorando un montón de poemas. Algunos de ellos desde ayer se han convertido en un poemario que se puede comprar en bubok. Si me he decidido a publicarlos ha sido sólo por enfrentarme a mis miedos : ponerme sombrero, pintarme los labios de rojo putón y publicar mis poemas. Ya está.  Gracias. Sobre todo a los que han aguantado este parto, que como dice Ana, venía de nalgas

Cuando nadie me ve

Cuando nadie me ve escribo poemas tristes, casi siempre, en blogs B. A veces, escribo cuentos, no sé si tristes, que me da vergüenza (mucha) que se publiquen .

Pero pocas veces una tiene la suerte de que cuenten con ella para proyectos tan increíbles como Deletrea.me y cuando una tiene esa suerte sólo puede decir que sí.

Que sí a publicar el cuento, que si a pintarmonas y a llevar la dirección de arte y sobre todo que sí a compartir espacio e ilusiones con gente excepcional

Un lugar para llorar

El día que me muera, no me gustaría que me enterraran en un cementerio. Que mi familia tuviera un sitio a dónde llevar flores y a dónde llorar mi muerte. No me gustaría y seguramente por eso, en mi testamento lo ponga. E igual es una decisión egoísta, porque a mi familia le puede ayudar mucho en el proceso de duelo ubicarme en un lugar.  Como creo que a mi abuelo le he ayudado tener un lugar dónde llorar. Pero será mi decisión.

Estoy segura, que esos que se niegan a investigar el franquismo, a abrir las fosas, tienen su lugar para llorar, saben a donde ir cuando echan de menos a su abuelo. Saben donde ir, vestidos de domingo en Noviembre a poner flores frescas y a dejar limpia la lápida.

No es revanchismo, señores. Los que perdieron también tienen derecho a un lugar para llorar, a poner flores a sus abuelos. E incluso, a enterrarlos con sus mujeres. No se llama revanchismo, se llama justicia.

Los poetas no son felices

Desastre

jueves, mayo 28, 2009

Soy un desastre.
Dejo todo por encima
me acuesto tarde.
Y soy un caos.
Es cierto.
Pero también soy un desastre
por que amo sin medida
sin orden, sin límite,
sin razón.
Y supongo que podré
aprender a arreglar los cajones
pero no sé
si podré cogerle la medida al amor.

Este es el último poema que escribí en mi blog.  Hace 5 años que lo tengo y es cómo un termómetro de felicidad. Todo lo que he escrito en los últimos 5 años lo he hecho ahí. Pero yo no puedo ser feliz y escribir poesía, no me sale. Así que estreno blog. Se me quedó pequeño. Ahora me interesan otras cosas y soy más feliz.  Aquí hablaré de esas otras cosas: de la red, de política.  Cuando quiera llorar, lo haré dónde siempre.

yellowmind