Diego

Diego tiene 10 años y una sonrisa de niño, aunque mira con ojos de hombre. Va a la escuela tres días y trabaja 4. Tiene 3 hermanos y uno que se fue con su padre, que ahora tiene otra mujer. Como no consiguió vendernos nada nos invitó a que le invitaramos a comer.

Y se sentó a la mesa con nosotros, con su sonrisa y mucha, mucha paciencia

Va a clase de 12 a 18, 3 días en semana. Su madre le da un quetzal (10 céntimos) para que se compre la comida. En clase son 33 y Diego dice que tiene 33 computadoras, en las que la “seño” les manda buscar cosas en Internet. Ni si quiera sabe como se llama el buscador que usa.

Asiente cuando le preguntamos si es Google.

Cuando le ponemos la cámara delante responde sólo con monosílabos, como si temiera que la cámara le fuera a robar las palabras.

Apenas prueba el pollo frito y pide dos bandejas para llevarle la comida a su madre. Guarda más de lo que ha comido.

Y se marcha, cargado con sus sobras y las nuestras y los trapos y muñecos de colores que vende.

Yo me quedo pensando. Lo fácil es pensar que es un niño, que tiene 10 años y trabaja. Pero Diego tiene 10 años y va a la escuela.
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Más de la Twitpanamericana
Mis últimas fotos

Desde la casa del mundo

En mitad del lago Atitlán está la Casa del mundo.

casa.

(Del lat. casa, choza).

1. f. Edificio para habitar

mundo.

(Del lat. mundus, y este calco del gr. κόσμος).

1. m. Conjunto de todas las cosas creadas.

Un lugar para habitar el conjunto de las cosas creadas. Y ahora, que es de noche y nos rodean 18 kilómetros de agua no se me ocurre un nombre mejor. Habitar el mundo. Vivir cada instante, cada rayo de luz, cada risa, cada paisaje.  Es verdad que no hace falta venir aquí para darse cuenta, pero ¿cuánta gente no habita el mundo?  ¿Cuánta gente vive sin vivir de verdad?

Sin moverse, como si la vida fuesen esos patines nuevos que te regalaron y nunca usas por miedo a que se rompan. Yo lo había decidido hace tiempo. Voy a ponerme los patines y si se rompen será porque he patinado.

Lecciones desde la Audiencia de los confines

Primer día en Guatemala, en Antigua, “La Audiencia de los confines” que fue capital de Centroamérica y hoy ha sido la capital de la #twitpanamericana.

Días como estos hacen que vivir valga la pena. Y mucho. Es un día perfecto para tener síndrome Stendhal

Increíble la subida al volcán Pacaya e igual de increíble la charla con Enrique, el guía, que vivió la erupción del mes del mayo, que se cobró la vida de un periodista y que destrozó las casas de los pueblos de alrededor.

De los 9 caballos de Enrique aún le quedan 4 vivos para seguir trabajando, y por supuesto está muy agradecido por ello. Un ejemplo de que siempre se puede ver el vaso medio lleno.

Suerte feliz ( #Twitpanamericana)

Si hay algo que me gusta en el mundo es viajar. Y cuando se publique esto estaré en el aeropuerto, apunto de cruzar el charco camino de Guatemala. Y además será un viaje muy especial, porque me marcho un grupo de viajeros-tuiteros: iremos cargados con cámara de video, de fotos y sobre todo con muchas ganas de aprender y después lo contaremos en muchos formatos ;)

Podéis seguir el viaje en twitter con el hastag #twitpanamericana

Como haremos un trabajo en equipo a mi han encomendado ser los ojos del viaje y para alguien que mira con ojos de niño es un privilegio y una gran responsabilidad. Las fotos, dependiendo de la conexión las iré subiendo al flickr del viaje y contaremos lo que pasa en en el blog

Yo iré, como voy siempre, dejando en Madrid  los prejuicios y dispuesta a aprender de cada persona, de las que me acompañan en el viaje y de las que tendremos la suerte de encontrar.
Viajar es la mejor vacuna contra la intolerancia.
Y estoy segura de que este viaje será también un viaje hacía dentro, porque en el fondo todos los viajes nos ayudan a entendernos mejor… Atrás queda un año de cambios, de experiencias, de gente maravillosa que la vida ha puesto a mi lado. Son sólo 10 días, para mirar las cosas desde fuera, exactamente a 8770 km de distancia, suficientes para ver las cosas desde lejos y hacer balance.
Valorar lo que importa y lo que no… pero sé que algo no cambiará, lo de verdad vale la pena: ser feliz.
Dice la RAE de la felicidad:
3. f. Suerte feliz. Viajar con felicidad
Así que yo y mi suerte feliz nos vamos de viaje. Nos vemos a la vuelta

PD. Dejo post programados y escribiré siempre que pueda. Que no os libráis de mi, vamos

Desde Filipinas

Post de Patricia Ramos Peinado desde Filipinas

Un taxista termina su jornada de 24 horas desayunando unas salchichas en un puesto callejero junto al que pasan unos chavales que ya han terminado sus tres horas de clases; les mira una empleada de un centro de asistencia telefónica que está atrapada en el tráfico y se plantea emigrar porque no llega a fin de mes, una señora coge un triciclo para dirigirse a misa tras haber pasado por la casa de empeño, cuando es observada por un chino desde un piso 33 con un café Starbucks en la mano que espera a su socio para gestionar la apertura de una nueva explotación minera. Así es Manila, el motor de Filipinas. Un país demasiado rico para tener tanta gente pobre y demasiado bello para ser tan desconocido.

Sus 7.107 islas volcánicas han vivido incursiones de chinos, musulmanes, indios, españoles, mexicanos, británicos, japoneses y estadounidenses, por lo que este archipiélago de características micronésicas tiene por cultura un pastiche de otras muchas, pero su imán fundamental no es su cultura sino su naturaleza salvaje todavía no subyugada por los turoperadores. Nadar con tiburones ballena, explorar impresionantes barreras de coral, adentrarse en cuevas interminables, bañarse bajo cascadas, perderse entre arrozales, nadar en aguas cristalinas para luego ponerse moreno sobre arenas blancas y escalar un volcán con frutas desconocidas en la mochila son algunas de las experiencias que salen al paso.

Desgraciadamente la mayoría de los filipinos no conocen este patrimonio porque la educación pública es deficiente, prefieren ver telenovelas, y viajar es un lujo por definición para sesenta millones de pobres. Parece que también para ellos los próximos amaneceres serán mejores con el nuevo gobierno, reformador y aperturista, pero sobre todo con la guerra declarada a la corrupción. Ojalá este paraíso siga siéndolo por muchos siglos, que lo básico llegue a todo el mundo, y que podamos verlo con un ron en la mano y música de karaoke de fondo. Qué las oportunidades lleguen por fin a una población desesperanzada. Brindo por ello.

Ausencias

Omar Darío Amestoy, 31 años


Eduardo Raúl Germano. 18 años


Maria Irma Ferreira 22 Años

30.000 detenidos- desaparecidos y asesinados por la dictadura militar argentina entre 1976 y 1983

Sinceramente, creo que las fotos dicen tanto que no me parace necesario añadir nada.

Podéis ver más información en la web de Gustavo Germano, el autor, y en su blog

Garzón, Argentina y la vergüenza

Ayer en una charla sobre las dictaduras en América Latina en la UBA salió el nombre de Garzón. Casi un héroe que se atrevió a juzgar desde las distancia los crímenes de la dictadura Argentina. Y como explicas sin que se te caiga la cara de vergüenza que en España nunca hubo juicios, que el parque de mi barrio tiene nombre de asesino, que aún hay estatuas de Franco. Da vergüenza.
Pero da más decir que cuando Garzón decide investigar en España le quieren sentar en el banquillo de los acusados los que ganaron la guerra. El mismo partido, la Falange, del que pedía datos. A 12.000 km de distancia España puede llegar a dar mucha vergüenza.

La milonga del indio

Cuando llegas de Madrid y encuentras al Indio bailando tango en la plaza de San Telmo, no puedes más que sentirte afortunado.  Tienes delante una de las 20 mejores milongas de Buenos Aires. Y lo que estas viendo, es Patrimonio intagible de la humanidad.

Y es gratis y auténtico y solidario.  Y luego escuchas al indio luchando por un permiso permanente para bailar en la Plaza de San Telmo. Que no lo tiene, por que parece que ni a los comerciantes ni al gobierno de Buenos Aires les importa mucho que la plaza sea de todos. Que sea un lugar de encuentro, de la gente del barrio de los que por la tarde, mayores y jóvenes bailaban tango reivindancando los espacios públicos. Son muchos kilómetros los que nos separan y parece que las luchas son las mismas. Que los espacios públicos tienen que ser públicos.
Os dejo con el video del Indio que grabó @torrejon

y con mis primeras fotillos

El imperio del miedo

“Solo hay que tener miedo al miedo”. Enrique Meneses

El miedo se queda dentro. Se te mete en el cuerpo y de nada sirve la lógica. Y el miedo es también un negocio. Un negocio cómo el de la fé, que venden humo y por eso son rentables.  Israel es el imperio del miedo. En un día de turismo por Tel Aviv pasamos cerca de 20 controles de seguridad. Y mientras te registran una y otra vez te cruzas con muchos chicos de tu edad armados hasta las cejas. El peligro es el miedo.

Y si mezclas el miedo con la fé y le añades la superioridad moral con la que se creen tienes un cóctel explosivo.

Creo que no olvidaré tan fácilmente la mirada de asco de una chica de mi edad en el control de Tel Aviv al ver una palestina en mi maleta

¿pero para que es esto? ¿Tu llevas esto?

Y yo pese a que no he invadido ningún país, pese a que no le he quitado a nadie su tierra, pese a que vivo en un país en el que la igualdad es cada día más real nunca miraría así a nadie. ¿Por qué? Porque lo que creo es tangible. Lo que defiendo es real. No es humo cómo la fé y el miedo que en lo que basan su sociedad.

Os dejo algunas fotos del imperio del miedo y la fé

La sinrazón

Después de tres días en Jerusalén no lo comprendes mas, si no menos. Te cruzas con gente con un crío en brazos y un fusil en la otra, con batallones de chicos y chicas de 18 años uniformados y armados ,con ortodoxos vestidos como hace 500 años y mujeres tapadas hasta los ojos,cristianos coptos que gritan como fuera de si, entras a cafeterías con detector de metales y miras a lo lejos y ves el muro que lo parte en dos. Es el centro espiritual de la sinrazón, del miedo,de la fe ciega, donde la locura es lo cotidiano.
Y desde aquí la paz se ve muy lejos, lejos porqué la paz es lo razonable, lo lógico ,lo de sentido común. Y en Jerusalén no hay sitio para eso.

jerusalen