En modo esponja

política, social media y muchas veces política y social media

Desde Filipinas

Post de Patricia Ramos Peinado desde Filipinas

Un taxista termina su jornada de 24 horas desayunando unas salchichas en un puesto callejero junto al que pasan unos chavales que ya han terminado sus tres horas de clases; les mira una empleada de un centro de asistencia telefónica que está atrapada en el tráfico y se plantea emigrar porque no llega a fin de mes, una señora coge un triciclo para dirigirse a misa tras haber pasado por la casa de empeño, cuando es observada por un chino desde un piso 33 con un café Starbucks en la mano que espera a su socio para gestionar la apertura de una nueva explotación minera. Así es Manila, el motor de Filipinas. Un país demasiado rico para tener tanta gente pobre y demasiado bello para ser tan desconocido.

Sus 7.107 islas volcánicas han vivido incursiones de chinos, musulmanes, indios, españoles, mexicanos, británicos, japoneses y estadounidenses, por lo que este archipiélago de características micronésicas tiene por cultura un pastiche de otras muchas, pero su imán fundamental no es su cultura sino su naturaleza salvaje todavía no subyugada por los turoperadores. Nadar con tiburones ballena, explorar impresionantes barreras de coral, adentrarse en cuevas interminables, bañarse bajo cascadas, perderse entre arrozales, nadar en aguas cristalinas para luego ponerse moreno sobre arenas blancas y escalar un volcán con frutas desconocidas en la mochila son algunas de las experiencias que salen al paso.

Desgraciadamente la mayoría de los filipinos no conocen este patrimonio porque la educación pública es deficiente, prefieren ver telenovelas, y viajar es un lujo por definición para sesenta millones de pobres. Parece que también para ellos los próximos amaneceres serán mejores con el nuevo gobierno, reformador y aperturista, pero sobre todo con la guerra declarada a la corrupción. Ojalá este paraíso siga siéndolo por muchos siglos, que lo básico llegue a todo el mundo, y que podamos verlo con un ron en la mano y música de karaoke de fondo. Qué las oportunidades lleguen por fin a una población desesperanzada. Brindo por ello.

Compártelo:
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • email
  • Meneame
  • PDF
  • RSS
  • Twitter
  • Wikio FR
  • Bitacoras.com
  • Technorati
Categoría: Invitados, Política, viajes
Etiquetas:

Tu dirección de correo no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

yellowmind