(que me apetece seguir “en modo autoayuda“)
Ayer me crucé en el metro con un chico guapo no, lo siguiente. Era rubio, con una camiseta como de surf, un estilo a los vigilantes de la playa.
Demasiado guapo, pero no pude evitar fijarme en él. Y pensar: “joder que chico más guapo“.
Hasta aquí no hay nada extraño, los guapos también van en metro y yo me suelo fijar en ellos.
Pero después, cuando me fijé en él de lejos algo hizo “click” en mi cerebro. Le faltaba una mano. Y me llamó mucho la atención. No que no tuviera una mano, si no el click en mi cerebro. No esperaba que a un chico tan guapo le faltara una mano. ¿Y por qué? ¿Los guapos están a salvo de accidentes? Evidentemenete no, pero si hubiera sido feo no me hubiera llamado tanto la atención.
Supongo que sólo por el hecho de ser guapo atribuimos la gente una serie de valores de éxito, que no tienen porque ser ciertos. Una asociación inconsciente. Y me he quedado dando vueltas a esa idea ¿Cómo podemos romper esas asociaciones inconcientes?

Es lógico que te pasara eso. Inconscientemente relacionamos de forma directa la belleza con la perfección, a todos los niveles. No creo que sea tanto el asignar valores de éxito ni nada tan superficial aunque nuestra sociedad identifique belleza con éxito, creo que es más algo relacionado con la biología.
Hay una frase de Seinfeld que siempre saco cuando se habla de estas cosas “las tías buenas se libran hasta… de los asesinatos”.
las guapas también se tiran pedos
Pingback: Bitacoras.com