![]()
Y eso, es lo de menos. Lo de más es que después de estos 70 años siga habiendo cuerpos por las cunetas.Que siga habiendo, en mi barrio muchas, calles con nombres de asesinos golpistas. Que mi amiga Josefa cobre menos de 300€ al mes, por que su marido paso 20 años en la cárcel.
Que el padre de Amor, en su pueblo, siga considerado un delicuente por haber luchado toda su vida por la democracia.
Que el otro día en el bar viniese Antonio y me dijera “Anita, tú me vas a ayudar a encontrar a mi padre, ¿verdad?”
Nada de eso, tendría que pasar, 70 años después. No tendríamos que haber ido al cine para conocer la historia de las Trece Rosas, tendría que haber venido en mi libro de historia. Pero no venía. Y seguramente no venga en el libro de mis hijos.
Porqué es más fácil olvidar que llevar flores a una tapia del cementerio. Por suerte, algunos lo van a hacer.
Los que no están dispuestos a que su nombre, ni el de nadie que luchó por defender lo que era justo, se borre de la historia.
PD. Antonio, por supuesto.

Lo peor de la película es que todo fue verdad.
Bueno no todo. No creo que la gente fuese tan feliz en la cárcel. Para mi la peli está demasiado rebajada.
Bueno, no me refiero a esas cosas, que son “detalles”.
Me refiero a la historia en sí misma.
Las trece rosas siempre vivirán!!
A mi me alegró mucho que se hiciera la película porque así mucha más gente conocerá lo que pasó. Hay miles de historias; en cada ciudad, en cada pueblo… y es bueno que las recordemos!
Beso Ana!
Que su nombre no se borre de la Historia, es tarea de todos
Por lo que he leido, y he oido a los compañeros más mayores, ciertamente cuesta creer el ambiente presentado en la peli.