Mi vida en las redes sociales virtuales y no virtuales.
Como Ana suele dejar este espacio para que expresemos nuestra opinión, le he pedido que, sino le parecía mal, me publicase estas reflexiones porque, aunque son evidentes, creo que las decimos poco en voz alta.
Algunos antecedentes que deberíais conocer para entender este post:
- Soy joven y estoy en proceso de divorcio.
- Sí, la que tomé la decisión fui yo.
- Dentro de lo complicado que es tomar una decisión así, el ser económicamente independiente me ayudó a tener una cosa menos en qué pensar (más allá de tener que reordenar mi economía).
- No tengo hijos.
- Soy usuaria de redes sociales.
Ningún divorcio, por muy amistoso que sea, es del gusto de nadie.
Tienes que dejar por el camino proyectos vitales, los cuales emprendes con todo el cariño y la ilusión.
No creo en los Príncipes azules, ni yo tengo afán por ser Princesa pero sí busco en un hombre, ciertas características que lo hagan mi compañero, amigo, amante, cómplice…
Gente de mi entorno conocía la situación que estaba viviendo. Sabían que no estaba bien, que cada vez estaba más aislada, más agobiada y que la tensión aumentaba día a día en casa.
Os he dicho que soy/somos jóvenes, ¿verdad?.
Algunos amigos y amigas sabían que llevaba tiempo pensando en dejar esta relación porque psicológicamente no podía más y parecía que ellos lo comprendían, hasta que llegó el momento…
Quizá algún lector o lectora se sienta reflejada con lo que voy a contar a partir de ahora pero es lo que necesito, de alguna forma, “denunciar” porque como mujer y como activista en las redes sociales, creo que nos puede pasar a muchas/muchos y la verdad, por la parte que me toca, estoy cansada, agotada y decepcionada.
La primera reflexión:
Mi círculo, muy progresista, entendía que no estuviera a gusto e incluso, entendía que él no se estaba comportando todo lo bien que debiera.
Cuando comencé a contar a aquellos que creía amigos, mi decisión y que ya no había vuelta atrás, estos, que también son amigos de la contraparte, explícitamente me comunicaron que ellos se iban a mantener al margen, hecho que es normal, lo que me hubiera preocupado hubiera sido lo contrario.
La verdad, me lo creí. Pensé que sin necesidad de meterse en camisa de once varas, estarían con los dos. Eso de “¿cómo estás?”, “¿cómo lo llevas?”, “venga, que necesitas salir…”, sería la parte que un amigo tendría que hacer en una ocasión como esta, entre otras cosas porque el tomar la decisión no supone que estés bien.
Esto no ha sido ni está siendo así…
Por unos tópicos que vienen de antaño, entre ellos, el de que lo has dejado porque te has ido con otra mujer, que suele ser una de tus mejores amigas y suele estar soltera; ellas y ellos, ellos y ellas, mantienen la mínima y necesaria relación conmigo, mientras con él, salen, entran, etc. Tienen la convicción de que a él hay que protegerlo y que, por supuesto, la “fría/calculadora/sin sentimientos” soy yo por haber dejado una relación, que atención: ya no funcionaba.
Estoy dolida porque ¿qué hubiera pasado si él hubiera tomado la decisión?.
De estas personas, algunos de ellos, se esconden cuando quedan conmigo, sin embargo cuando quedan con él, no hay problema.
Supongo que los progres se confunden en su definición de la igualdad y la ecuanimidad en ciertas decisiones personales, aunque luego digan que son los mayores defensores de la solidaridad, la justicia y la igualdad.
No voy a entrar en quién es bueno o malo, quién es mejor o peor, sólo en una relación que se termina y curiosamente, a la que dejan de lado es a la chica con justificaciones que me parecen de otra época.
Y aquí termino esta primera reflexión: ¿la sociedad sigue castigando a las mujeres por ser las que decidan libremente separarse/divorciarse?.
La segunda reflexión:
El otro día me decía un amigo que mi ex casi está rozando la obsesión.
No me llama, no me manda sms´s, no me escribe mail, pero sí usa las redes sociales para que me entere de todo lo que hace y para hacerme ver que está ahí, además, de insultarme o generar dudas.
Cada uno de esos mensajes que lanza en las redes sociales llega a mi círculo más cercano, el cual lleva meses preguntándole que qué ocurre, sintiendo pena por él, etc.
Mi opción: el silencio, porque es mi vida privada.
Le he mandado varios mails pidiéndole por favor que deje de hacer esto, pero es imposible. Él me lo ha dicho: “uso las redes sociales para desahogarme” y se le olvidó continuar: “y para que puedas ver que mi vida está cambiando y soy super guay de la muerte, que te cagas, a pesar de que me hayas dejado”.
Sé que hay herramientas para silenciar este molesto ruido pero es que, y aquí llega el nexo de unión con lo anterior, está usando su relación con aquellos que eran ¿mis amigos? y las redes sociales para hacerme daño y que vea que está con ellos continuamente, con lo cual, tengo que soportar:
- Sus mensajes ofensivos, que si los tengo que aguantar, casi preferiría que fueran por sms´s.
- Sus mensajes amenazantes.
- Sus mensajes contándome toda su vida (cómo si me importase…), para que me dé cuenta que es capaz de vivir sin mi….
- Sus mensajes mostrando como está con aquellos que antes formaban parte de mi círculo más cercano.
- Que me siga en todas y cada una de las redes sociales en las que estoy presente.
- etc.
En definitiva, mi vida privada, la no virtual, está expuesta en la virtual, sin que pueda hacer nada.
Sé que el post me ha quedado un poco largo pero necesitaba expresar estas obviedades que ocurren en la vida offline y online, de muchas mujeres que toman la decisión de divorciarse. Por un lado, que su círculo la deje de lado porque la sociedad aún no está acostumbrada a que nosotras tomemos la iniciativa en según qué decisiones, y, por otro lado, la exposición en las redes sociales de nuestra vida privada como castigo.
Fdo.: una anónima que necesitaba contar que el vacío que se le hacía a una mujer antaño, cuando se divorciaba, sigue ocurriendo.

estoy parcialmente de acuerdo con el post, en la parte de la hipocresía de la gente que dice que va a ser neutral y al final, “escoge bando”, así cómo que me parece preocupante el uso de las redes sociales para sacar las miserias a relucir, lo cual, a la gente debería hacer pensar sobre la personalidad de quien lo hace.
Sobre lo que no estoy de acuerdo es sobre lo que entiendo que tb es un topicazo de “le eligieron a él porque siendo yo mujer, tomé la decisión” Realmente creo que el tomar la decisión te coloca, con una mínima manipulación por parte de la otra parte , en el papel del malo… pero ojo, seas hombre o mujer. Usar el género cómo causa es caer en parte del victimismo que te molesta de la otra persona.
Por lo demás espero que lleves a buen puerto lo que es una dura, dificil y valiente decisión. Suerte!
Es un tema complicado. He vivido de cerca dos casos similares, chico deja a chica y chica deja a chico. Y, cuando digo de cerca, digo de muy cerca, claro xD Y sí, hablo de proyectos largos.
Es complicado entender que la parte que lo deja no lo está pasando bien tampoco. Creo que es algo que tienes que vivir desde ese lado para entenderlo de verdad, o nunca será así. No creo que tenga que explicar a nadie el sentimiento cuando te dejan, que ese nos ha pasado a todos alguna vez, imagino. Es triste, pero sientes despecho también, y sí, creo que es natural el sentimiento de revancha. No defendible, ojo. Pero forma parte de un proceso que se da tanto en hombres como en mujeres, esa necesidad de “puedo ser feliz incluso sin ti” Que, por cierto, si hay suerte es directamente eso y no hay previamente una fase de “no puedo ser feliz sin ti”
Ahora bien, es obvio que las cosas han de quedar en privado. Lo de usar las redes sociales para airear esos temas es de muy mal gusto. Ya se arrepentirá, aunque sea porque así lo único que consigue es dar pena, algo que nadie quiere.
También creo que es normal volcarse con quien no ha tomado la decisión. Salvo cuando es muy evidente que la otra parte se está portando muy mal, que te dan ganas de animar a la otra parte para que corte la relación, es bastante humano también. Sobre todo si no has pasado nunca por lo primero que comentábamos, que sepas de primera mano lo que cuesta y duele romper (no nos metemos en camisas de once varas, hablo solo de romper).
Aun así, yo que lo sé, creo que seguiría preocupándome más la parte dejada que la que deja, a priori. Sin importarme si es hombre o mujer. Por supuesto, sin esconderme ni nada cuando quede con cualquiera de las dos partes. Aunque si recuerdo cierto malestar cuando mis amigos quedaban con quien me había dejado, y sí recuerdo el que no pudieran contar cuando habían quedado con la parte que dejaba en el otro caso para que la dejada no se sintiera mal.
Y, por último, no creo que haya un cambio real entre si deja el hombre o la mujer, al menos, no en mi círculo. Puede que en tu caso eso haya sido parte del problema, pero no es mi experiencia, que ha seguido siempre las pautas más naturales y “asexuales” que comentaba arriba.
Finalmente te mando ánimos. Son etapas feas de la vida, pero ya pasarán con esfuerzo y ánimo.
Fdo: Otro anónimo, espero que no os importe.
Esta claro que por muy moderna que se crea la gente, siempre existen prejuicios que tarde o temprano salen a relucir.
Lo que si se es que poco a poco las cosas están cambiando, y en nuestras manos continuar con la lucha para que nuestras hijas y nietas vivan en un mundo mejor.
¡Ánimo! y recuerda el dicho “A palabras necias, oídos sordos”
La gente que hace eso, son de una complexión psicologica debil. Hacen esas tonterías para reafirmarse a si mismos y hacer ver a los demás, que son lo que no son.
Yo me he encontrado con personas así en mi vida… lo mejor es la indiferencia. Tambien te digo que como son así, tardan mucho tiempo en darse cuenta… y eso cansa.
Suerte. Slds
Me ha gustado mucho leer este post. De acuerdo en lo de las redes sociales. parece que se ha convertido en una costumbre bastante triste la de airear los trapos sucios o insultar lanzando dagas a los 4 vientos. Es un consecuancia de nuestro tiempo, no màs. Antes eran los rumores que corrian por el barrio/pueblo, ahora es Twitter, Facebook y demàs. Es como el ciber bullying o los que se dedican a dejar mensajes anonimos en webs con los màs horribles insultos o comentarios vejatorios. Porque seas capaz de usar estas redes sociales, no quiere decir que tengas la minima clase o etiqueta, y hay que educarse un poco. Si sigue por este camino, tu ex serà el que se quede solo, porque cada vez que te lanza una de sus “updates” como dardo venenoso, està perdiendo el respeto de cualquiera.
En lo que discrepo es en lo de si es porque se es mujer que se recibe la etiqueta de “la mala”. Yo creo q es porque tomaste la decision, y los demàs poco esfuerzo hacen por entender que tu estabas triste, y sufrias, y te sentias abandonada antes de “abandonar”. Es lo que siempre pasa en estos casos… Ahora, si bien es cierto, que si es un hombre el que se va a él no se le acusa de la profesion màs antigua del mundo, verdad? Mi tia se separo de su marido hace 6 anyos casi. Se fue porque él pasaba de ella completamente. Se ha casado hace casi dos meses. En su boda, aun, una de sus hermanas oso “sugerirle” a la jueza que impartia la ceremonia, que mi tia llevaba con este tio màs tiempo del que nos imàginabamos. Se referia al rumor falso que ha acompanyado a mi tia desde su triste separacion, que ella fue infiel. Muy triste.
Si vive cerca mía podemos hacerle una visitilla al mozo….
Ya sin bromas, tengo una amiga que está pasando por algo similar, es una putada, pero hay que dar la batalla.
Lo normal es que la ruptura sea mutua, aunque siempre hay uno que tiene que dar la cara. Que el entorno tome partido es lo normal, hay pueblos que se dividen en dos después del divorcio de una pareja. Las redes sociales no son otra cosa que la prolongación de nuestro mundo real, no hay nada en la red que no haya existido antes, por tanto, rigen rigurosamente las normas sobre injurias, calumnias y vejaciones realizadas en cualquier otro soporte. Un cordial saludo.