Ayer paseando por las calles de San Antoni de Port-Many me llamó mucho la atención que los relaciones públicas de los locales tuvieran que llevar un chaleco que los identifica como “Agentes de Publicidad” y me llevó a un reflexión que seguramente esta alejada de las motivaciones del Ayumiento para regularlo pero que creo que es interesante y sobre todo extrapolable a la red.
Esas personas que son “Agentes de publicidad” iban sin identificar hasta ahora, de tal manera que usaban su persona como anuncio. Y utilizan sus herramientas personales: su físico, su simpantía para convencerte de que vayas a una discoteca y no a otra.
Si no están identificados cualquier ingenuo puede pensar que esa chico guapo y simpático quiere que vayas a la discoteca a la que va él por que de verdad es la que más le gusta, no por que está siendo remunerado para usar su cuerpo y sus “herramientas personales” con fines publicitarios.
Creo que falta poco para que la red se convierta un poco eso, si no lo es ya. Nosotros somos el soporte, somos el anuncio. Y estoy segura que algunos tuiteros reciben dinero por vender una marca. Y usan la imagen que se han creado en la red para venderlo, pero claro “no llevan chaleco”
Si hace tiempo en la prensa se reguló el separar información de publicidad, en Estados Unidos ya se regula también para los post, no creo que tardemos mucho en tener que regularlo para las Redes Sociales, sobre todo cuando empiezan a aparecer las primeras aplicaciones que convierten twitter en un auténtico negocio.

(Promoted Tweep de e24apps )
Yo entiendo desde el punto de vista comercial que nos quieran convertir en un anuncio. Muchos tuiteros tienen un click through mucho más alto que la mejor de las campañas de display tradicional. Pero no estoy tan segura de que si nadie nos obliga seamos capaces de ponernos voluntariamente el chaleco naranja y decir “oye, que estoy cobrando por este tuit”
