En modo esponja

política, social media y muchas veces política y social media

Madre y trabajadora

Hay mujeres trabajadoras. Y luego están las madres trabajadoras. Que se han tomado el trabajo de querernos, de educarnos, de ponernos la mano en la frente. De saber que nos pasa con sólo mirarnos. Mi madre es una de esas, que además de todo el trabajo que le he dado ha tenido tres trabajos, yo, mi hermana y su trabajo. No necesita referencias.

Y a mi me parece el mejor día para agradecerle 27 añazos de trabajo

Te quiero libre

Mi madre tenía un pañuelo con este dibujo, de cuando era joven. Yo lo tuve colgado en la pared muchos años, cuando era joven.

Año tras año, he ido a la manifestación del día de la Mujer trabajadora y siempre, siempre, pensaba que nada había cambiado. Año tras año, seguían diciendo eso de “nosotras parimos, nosotras decidimos”. Hoy no será igual. Ahora, pese a que unos cuantos quieran legislar desde púlpitos lo que hacemos con nuestros cuerpos, es cierto. Ahora, yo puedo decidir. Por eso, no sé me ocurre nada mejor, que dar las gracias a todas esas mujeres que han trabajado tantos años para llegar hasta aquí. Queda mucho por hacer, es cierto. Pero por fin, las cosas han cambiado. Por eso, quiero dar las gracias a mi madre y a todas esas mujeres, que año tras año han pedido que les dejen decir.

A todas, las que nos habéis quitado las piedras del camino, para que hoy seamos las mujeres que somos. Gracias.

Ya no hay mujeres como las de antes…

Ten preparada una comida deliciosa para cuando él regrese del trabajo. Especialmente, su plato favorito. Ofrécete a quitarle los zapatos. Habla en tono bajo, relajado y placentero.

Prepárate: retoca tu maquillaje, coloca una cinta en tu cabello. Hazte un poco más interesante para él. Su duro día de trabajo quizá necesite de un poco de ánimo, y uno de tus deberes es proporcionárselo.

Y cuando parece que esas frases de la Sección Femenina habían pasado al anecdotario histórico español, el Ayuntamiento de Madrid volvió de las cavernas para recuperar a las mujeres de toda la vida

El Mundo

Debe ser que una mujer que no sabe coser y hacer postres no es una mujer.  Y encima lo van a celebrar Centro de Atención Social a Mujeres ‘María Zambrano’ premio Príncipe de Asturias de Humanidades en 1981 y Cervantes en 1988 y que no creo yo que le dieran los premios por sus postres y jerseycitos.

Primeramente quise ser una caja de música. Sin duda alguna me la habían regalado, y me pareció maravilloso que con sólo levantar la tapa se oyese la música; pero sin preguntarle a nadie ya me di cuenta que yo no podía ser una caja de música, porque esa música por mucho que a mí me gustara no era mi música, que yo tendría que ser una caja de música inédita, de mi música, de la música, de la música que mis pasos, mis acciones..., y yo era una niña que no tenía remordimientos y aun sin ellos temía, o sabía, que una caja de música no podía ser. De su antología

La música de los platos y la costura no era la música de Maria Zambrano. Era la música del pensamiento libre. Y  esa música, es la que el Ayuntamiento de Madrid tendría que fomentar.

yellowmind