Víctima y parte

No, no se puede ser víctima y parte. Si alguien de mi familia hubiera muerto en un atentado, desearía con toda mi energía que a los terroristas de ETA les arrancaran la piel en la plaza del pueblo. Entiendo el dolor de una madre que ha perdido un hijo en un atentado, o de una mujer que ha perdido a su marido. O de una hija que ha perdido a su padre. Lo entiendo. Tienen derecho a odiar con toda su energía a los terroristas, con toda. Pero por ese mismo odio no pueden juzgar la situación política. Ese odio legítimo les inhabilita en la vida política.

Las víctimas deben luchar por sus derechos. Pero no, no pueden hacer política.

Para buscar soluciones a los problemas hay que renunciar al odio. Y si no se puede renunciar al odio, hay que renunciar a buscar soluciones

Patxi, gracias

Gracias a ti, a Rodolfo Ares y a Ibarratexe (me disculpan pero a los miembros de Batasuna no les voy a dar las gracias) y a todos los que en el algún momento se sienten en el banquillo de los acusados por intentar librar a España del terrorismo de ETA.

Gracias por hablar con Batasuna durante la tregua de  ETA, gracias.

Y espero que el Tribunal Supremo no encuentre nada punible en tratar de buscar una solución a la locura y la irracionalidad de este País que venimos arrastrando más años de los que yo tengo.

La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo debe decidir este miércoles si sienta en el banquillo al lehendakari Patxi López, al Consejero de interior, Rodolfo Ares, al ex jefe del Ejecutivo Juan José Ibarretxe y a cuatro miembros de Batasuna, entre ellos, Arnaldo Otegi por las reuniones que mantuvieron en el verano de 2006 con la intención de poner fin a la violencia en el País Vasco.(ver noticia)