Esperanza y el bidón de gasolina
No lo dirán en alto. Ni lo reconocerán. Pero estamos creando un monstruo. Y se veía venir y nos fuimos capaces de esforzarnos por la integración. De convencernos de que de aquí somos los que vivimos aquí. Y ahora esta Comunidad es un bidón de gasolina. Hemos dejado que nos desmantelen casi todo lo público y casi sin rechistar. Hoy cierran los CAPIS y apenas en los pueblos se ha hecho ruido. Nadie lo dirá, ni lo reconocerán- pero los CAPIs los usaban principalmente los inmigrantes. Y por eso muchos españoles se han quedado en casa y no se han quejado.
Esta crisis es también la crisis de la integración, el fracaso colectivo. Y ahora, un gobierno responsable se dedicaría a mojar las calles para que no prendan. Y una presidenta responsable no andaría echando cerillas cómo con el tema del padrón de Torrejón.







