En modo esponja

política, social media y muchas veces política y social media

Cibersexo

Este es el noveno post de unas conversaciones que hemos llamado Puente Aéreo (conversaciones 2.0 sobre sexualidad que Carme Sánchez y yo misma plasmamos semanalmente en nuestros blogs. Esta vez no sólo hemos incorporado preguntas que tuiteros y tuiteras han dejado en un Google Docs sino que el tema se eligió mediante una pregunta abierta al munto twitter)

¿El el cibersexo una versión mejorada de la masturbación?

El cibersexo es la incoporación de las TIC a la sexualidad humana. Son prácticas sexuales que incorporan de una u otra manera las tecnologías de la información y la comunicación. Creo, aunque es opinable, que sería un tipo de sexualidad diferente a cualquier otra y muy nueva, por lo que todavía no la tenemos incorporada dentro de nuestra escala de valores y por ello nos asaltan dudas de tipo “es infidelidad practicar cibersexo?”. La masturbación es sexualidad con uno/a mismo/a, en el cibersexo hay alguien al otro lado de la red. Porque mirar fotos o videos eróticos o pornográficos no lo consideraría cibersexo

Si tuviéramos que hacer una relación de las prácticas que incluye el cibersexo se me ocurren algunas:

-parejas del mundo real que viven por diferentes motivos lejos el un@ del otr@ y quedan a través del ordenador/red con cámara web para charlar y algo más… (o desde la blackberry como en la peli “Up in the air”)
-personas que se conocen en chats, redes sociales y que entablan relaciones sexuales on-line
-personas que entran en determinados formatos con la intención de encontrar sexo on-line
-personas que pagan por entrar en determinados formatos e interactuar sexualmente

¿Puede satisfacer el cibersexo nuestras necesidades sexuales?

Supongo que para algunas personas sí, auque quizás como una práctica más y no como la única… porque si fuera así podría ser síntoma de algún problema relacional o psicológico (si hacemos un paralelismo con el ejmplo de una persona que sólo se relacionara con otras virtualmente y nunca lo hiciera de otra manera, es decir personalmente, pensaríamos que tiene algun tipo de problema… si lo trasladamos a la sexualidad también sería así)

¿Es un suplemento o un complemento del sexo?

Una conducta o conductas más que puede utilizarse para evadirse, para incorporarla como novedad en una pareja sexualmente estable,… como una opción más…

Hay alguna “clave” para que el cibersexo sea más satisfactorio

Tener claro el objetivo por el que se introducen las TIC en la sexualidad

En realidad y vuelvo al principio ¿Podemos decir que es el cibersexo sexo?

Pues contestando parecido a la primera pregunta: es una modalidad más producto del progreso.

El placer de dar placer

Este es el segundo post de unas conversaciones que hemos llamado Puente Aéreo: conversaciones 2.0 de dos mujeres de Madrid y Barcelona.
Carme Sánchez vive en Castelldefels (Barcelona) y yo en Aluche. Ella es sexóloga y yo tengo muchas preguntas.

Carme. Dar placer es importante, pero tanto como saber recibirlo. Las mujeres estamos acostumbradas a dar, a hacer que nuestra pareja sienta placer, pero menos a recibirlo… He tenido mujeres en terapia incapaces de relajarse ante las caricias de su pareja porque no se creían con derecho a disfrutar…

Ana. ¿Nos hemos aconstumbrado a un papel en la cama de dar placer y no somos capaces de valorar en su medida nuestro placer propio?

Carme. Lo ideal sería una mezcla de dar, recibir y sentir. No podemos estar sólo pendiente de la pareja porque entonces no disfrutaríamos del todo, pero tampoco es conveniente centrarse en el propio placer durante toda la relación sexual porque estamos en pareja, no nos estamos masturbando. Muchas veces se recomienda, para ayudar a la concentración en el placer de la otra persona y en el propio, un juego de alternancia: primero un miembro de la pareja se concentra en dar placer y el otro en sentir, y al cabo de un rato se invierten los papeles.

Ana. ¿Y si no me excita nada dar placer? ¿Y si sólo me excita dar placer? -yo diría que son comportamientos un poco poco alterados, a veces relacionados con la educacion recibida.

Carme. Más que no excitarse, la mayoría de las personas me han comentado que les da pereza (siempre y cuando la pareja les excite y se sienten atraidas… lo digo porque a veces esa excusa esconde detrás un desencanto sexual, o de pareja, o ambos…). Puede ser que a algunas personas les excite mucho dar placer y que consigan incluso llegar a tener un orgasmo sólo dando placer a la otra persona, pero, por lo general a las personas también nos gusta recibir “regalos de placer”
Ana. Vale, la clave es que es cosa de dos. Pero durante mucho tiempo supongo que las mujeres han sido educadas (yo por suerte, creo que ya no) en darle mucha más importancia al placer de sus marido, descuidando el suyo en incluso sintiendose mal por ello.
Carme. Sí, Sí… eso es del todo cierto y no sólo en mujeres más adultas sino también en jóvenes porque los esteriotipos que nos venden siguen siendo de pasividad, de esperar al príncipe azul, de que somos objetos de placer deseables pero no que deseamos (pienso en las princesas Disney, en algunos anuncios de colonia, en videos de canciones de regetton,…)
Ana. Se supone que esos comportamientos deberían estar ya superados , pero ¿sigue siendo un problema habitual?
Carme. Todavía, todavía…
Ana. Y el caso contrario, cómo hablabamos en el post anterior sobrevaloramos nuestro placer y descuidamos el del otro, cómo una manera de rebeldía, no se si me explico.
Carme. También he detectado lo de la rebeldía que comentas, sobre todo en mujeres heteros que tienen esa sensación de que “después de haberlo dado todo, él las abandona” y entonces entran en la dinámica de “no necesito a un hombre para nada, ni en la cama”, pero generalmente, con el tiempo se vuelve a un punto medio.

Fotografía original de Turista en tu pelo

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