En modo esponja

política, social media y muchas veces política y social media

La mitad para vosotros, la mitad para ellas

Y luego, dicen que el Ministerio de Igualdad no es necesario. En un país en el que cobramos las mujeres un 26,3% menos que los hombres creo que el Ministerio de Igualdad tiene mucha tarea. El salario promedio anual femenino es de algo más de 16.000 euros, mientras que el de los hombres se sitúa en los 22.000.

Y no sólo es que cobremos menos, es que como quedó claro en la Cumbre de Cádiz ocupamos menos puestos de poder. Sólo uno de cada diez miembros de los consejos de administración de las grandes empresas europeas son mujeres, las cuales representan sólo un 3% de las direcciones de estos consejos.

Y yo, con estás cifras y habiendo nacido en los 80 siempre tengo la sensación de que me he perdido algo, de que hay algo que no entiendo.  ¿Por qué cobran más mis compañeros hombres que yo?

Y luego, dicen que el Ministerio de Igualdad no vale para nada, y lo deben decir los mismos que no consideran importante que se estudie el clítoris y en el fondo deben pensar: bah, sin son mujeres que se aguanten. Y lo mismo para el salario y el poder. “Ellos” han repartido ya su pastel, sus puestos en las empresas, en los partidos. Y en el fondo, da igual que seamos mujeres, es que somos más a repartir. Y nadie quiere perder su trozo de tarta.

Y claro, un Ministerio que dice: la mitad para vosotros, la mitad para ellas, pues a los que pensaban comerse la tarta entera les jode. Y mucho.  Pues yo, quiero mi parte, la que me corresponde no como mujer, si no como persona.


Hoy es el Día Europeo de la Igualdad Salarial

Clítoris, ese gran desconocido

Este es el octavo post de unas conversaciones que hemos llamado Puente Aéreo con @carmesanchez

Ana ¿Tiene el clítoris el papel más importante en el orgasmo femenino?
Carme. Pues diríamos que como la gran mayoría de mujeres llega al orgasmo estimulándose esta parte de la anatomía genital externa, pues sí.

Ana ¿Qué es? Se suele decir que es como un pene pequeñito ¿Por qué?
Carme. Es una estructura (qué mal me suena esto de estructura…) de 5 a 8 cm. Es más grande de lo que parece porque sólo vemos su parte exterior (el glande). El glande está protegido por un capuchón y además el clítoris está formado por dos cuerpos cavernosos y un cuerpo esponjoso. Muy vascularizado, con multitud de terminaciones nerviosas y con capacidad de erección ( que se produce cuando hay excitación y los cuerpos cavernosos y el cuerpo esponjoso se “llenan” de sangre). Sólo tiene una función: dar placer.
A menudo se considera el clítoris como un pene pequeño, pero ésta es una apreciación discriminatoria para la mujer y admeás errónea. El clítoris no posee función reproductora ni urinaria. Ahora bien el pene y el clítoris tienen el mismo origen embrionario (es decir, y simplificando un poco, durante la etapa de embrión tanto XY (niño) como XX (niña) tienen la misma estructura que en el caso del niño por efecto de las hormonas (testosterona…) acaba convirtiéndose en el pene)

Ana ¿Sabemos suficiente sobre él?
Carme. Pues no… faltan investigaciones científicas sobre la inervación y la excitación sexual, sobre todo para confirmar muchos de los postulados que desde la práctica profesional damos por ciertos. Se deconoce también mucho las consecuencias de las lesiones traumáticas en esta zona genital a pesar de que muchísimas mujeres son víctimas de la mutilación genital, y sobre las posibles técnicas quirúrgicas para poder corregirlas.

Ana ¿Hay enfermedades del clítoris?
Carme. A veces las ropas ajustadas, utilizar jabones inadecuados,… puede provocar infecciones o irritaciones de la zona vulvar y afectar también al clítoris. Las infecciones de transmisión sexual (herpes genital, vulvitis,…) pueden provocarle lesiones directas y también se pueden dar neuritis (dolor por presión o roce). Evidentemente también determinados tumores pueden afectar al clítoris.

Ana ¿Desde cuando se ha empezado a estudiar el clítoris?
Carme. La palabra clítoris procede del griego antiguo κλειτορίς (kleitorís) así que ya los griegos lo habían descrito y puesto nombre e incluso existía un verbo que significaba algo así como “acariciarse el clítoris para producir placer”. Pero no es hasta bien entrados los 60 del siglo pasado que el matrimonio Masters y Johnson comienza el estudio de la sexualidad humana, y por lo tanto del clítoris y su función, desde el método científico.
Al hilo, les recomiendo que lean el post de Cosechadel66 sobre el asunto de las subvenciones

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