La democracia tiene sus cosas malas. Hay que informar a los concejales de la oposición, para que puedan hacer su trabajo, que pasa también por informar a los ciudadanos.
Hay que ser transparentes, porque cuando uno es alcalde no es para llevar el bastón de mando y pasear sobre un corcel blanco. No. Porque si uno es alcalde, es porque los ciudadanos le han votado. Y nos estais representando. Mal que os pese. Y los concejales de la oposición también representan a los ciudadanos.

Y parece que a Gallardón, como al Alcalde de Fresnedillas, todo esto se la sopla. Literalmente.
Dos años lleva Gallardón para informar a la Oposición de qué ex integrantes de la Corporación municipal continúan con escoltas a cargo de las arcas municipales, cuando el plazo legal es de cinco días. Si, si. 5 días.
El alcalde de Fresnedillas no se queda corto. No ha presentado las cuentas desde 2008, porque no le da la gana.
Es la democracia, señores. Les guste o no. Y si no les gusta, tendrán que dar un golpe de estado. Mientras sigan en el juego democrático, hagan el favor de cumplir las normas de la democracia