En modo esponja

política, social media y muchas veces política y social media

Los ordenadores no se comen

Antes de mi viaje a Guatemala las noticias como estas : Un tablet PC ultradelgado para los niños pobres me parecían siempre muy buenas noticias. Ahora no. Donde pone pobre, deberíamos poner niños “un poco pobres” porque cuando se es pobre, pobre, lo que se tiene es hambre.

Y desgraciadamente los ordenadores no se comen y no van a acabar con el problema de la desnutricción infantil. Y es un problema mucho mayor que la brecha digital.

Después de 10 días en Guatemala escribí unos post de opinión separados en dos grupos: cuando la tecnología puede ser revolucionaria y cuando es necesaria la revolución antes que la tecnología. Este es el caso de Campur.

Un ejemplo es el Plan Ceibal, de escuela 2.0 en Uruguay que pusó en marcha Tabaré Vázquez tomando la idea del proyecto OLPC del científico Nicholas Negroponte. ¿En Uruguay son pobres? Respecto a España si, respecto a Guatemala son ricos.

Y no es que me parezca una mala idea, es que la tecnología está para cubrir las necesidades de los hombres y los pobres necesitan primero comer. Y después ya vendrá lo demás. No se trata de dar ordenadores, se trata de solucionar problemas mayores que no se arreglan con una tablta. Se trata de querer acabar con la desnutrición ¿Queremos eso?

Diego

Diego tiene 10 años y una sonrisa de niño, aunque mira con ojos de hombre. Va a la escuela tres días y trabaja 4. Tiene 3 hermanos y uno que se fue con su padre, que ahora tiene otra mujer. Como no consiguió vendernos nada nos invitó a que le invitaramos a comer.

Y se sentó a la mesa con nosotros, con su sonrisa y mucha, mucha paciencia

Va a clase de 12 a 18, 3 días en semana. Su madre le da un quetzal (10 céntimos) para que se compre la comida. En clase son 33 y Diego dice que tiene 33 computadoras, en las que la “seño” les manda buscar cosas en Internet. Ni si quiera sabe como se llama el buscador que usa.

Asiente cuando le preguntamos si es Google.

Cuando le ponemos la cámara delante responde sólo con monosílabos, como si temiera que la cámara le fuera a robar las palabras.

Apenas prueba el pollo frito y pide dos bandejas para llevarle la comida a su madre. Guarda más de lo que ha comido.

Y se marcha, cargado con sus sobras y las nuestras y los trapos y muñecos de colores que vende.

Yo me quedo pensando. Lo fácil es pensar que es un niño, que tiene 10 años y trabaja. Pero Diego tiene 10 años y va a la escuela.
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Más de la Twitpanamericana
Mis últimas fotos

Desde la casa del mundo

En mitad del lago Atitlán está la Casa del mundo.

casa.

(Del lat. casa, choza).

1. f. Edificio para habitar

mundo.

(Del lat. mundus, y este calco del gr. κόσμος).

1. m. Conjunto de todas las cosas creadas.

Un lugar para habitar el conjunto de las cosas creadas. Y ahora, que es de noche y nos rodean 18 kilómetros de agua no se me ocurre un nombre mejor. Habitar el mundo. Vivir cada instante, cada rayo de luz, cada risa, cada paisaje.  Es verdad que no hace falta venir aquí para darse cuenta, pero ¿cuánta gente no habita el mundo?  ¿Cuánta gente vive sin vivir de verdad?

Sin moverse, como si la vida fuesen esos patines nuevos que te regalaron y nunca usas por miedo a que se rompan. Yo lo había decidido hace tiempo. Voy a ponerme los patines y si se rompen será porque he patinado.

Lecciones desde la Audiencia de los confines

Primer día en Guatemala, en Antigua, “La Audiencia de los confines” que fue capital de Centroamérica y hoy ha sido la capital de la #twitpanamericana.

Días como estos hacen que vivir valga la pena. Y mucho. Es un día perfecto para tener síndrome Stendhal

Increíble la subida al volcán Pacaya e igual de increíble la charla con Enrique, el guía, que vivió la erupción del mes del mayo, que se cobró la vida de un periodista y que destrozó las casas de los pueblos de alrededor.

De los 9 caballos de Enrique aún le quedan 4 vivos para seguir trabajando, y por supuesto está muy agradecido por ello. Un ejemplo de que siempre se puede ver el vaso medio lleno.

Suerte feliz ( #Twitpanamericana)

Si hay algo que me gusta en el mundo es viajar. Y cuando se publique esto estaré en el aeropuerto, apunto de cruzar el charco camino de Guatemala. Y además será un viaje muy especial, porque me marcho un grupo de viajeros-tuiteros: iremos cargados con cámara de video, de fotos y sobre todo con muchas ganas de aprender y después lo contaremos en muchos formatos ;)

Podéis seguir el viaje en twitter con el hastag #twitpanamericana

Como haremos un trabajo en equipo a mi han encomendado ser los ojos del viaje y para alguien que mira con ojos de niño es un privilegio y una gran responsabilidad. Las fotos, dependiendo de la conexión las iré subiendo al flickr del viaje y contaremos lo que pasa en en el blog

Yo iré, como voy siempre, dejando en Madrid  los prejuicios y dispuesta a aprender de cada persona, de las que me acompañan en el viaje y de las que tendremos la suerte de encontrar.
Viajar es la mejor vacuna contra la intolerancia.
Y estoy segura de que este viaje será también un viaje hacía dentro, porque en el fondo todos los viajes nos ayudan a entendernos mejor… Atrás queda un año de cambios, de experiencias, de gente maravillosa que la vida ha puesto a mi lado. Son sólo 10 días, para mirar las cosas desde fuera, exactamente a 8770 km de distancia, suficientes para ver las cosas desde lejos y hacer balance.
Valorar lo que importa y lo que no… pero sé que algo no cambiará, lo de verdad vale la pena: ser feliz.
Dice la RAE de la felicidad:
3. f. Suerte feliz. Viajar con felicidad
Así que yo y mi suerte feliz nos vamos de viaje. Nos vemos a la vuelta

PD. Dejo post programados y escribiré siempre que pueda. Que no os libráis de mi, vamos

yellowmind