Supongamos que hay una ONG cualquiera a que trabaja a nivel mundial y que en un año se le acomulan las acusaciones de pederestía a nivel mundial . Supongamos también que los representantes públicos de esa ONG se “lavan las manos” y callan cuando se les preguntan.
¿Os imaginais que en la declaración de la renta de un país tuvieramos la opción de donar a esa ONG? Yo imagino que el gobierno la sacaría de la lista. Y me cuesta más imaginar que los ciudadanos decidieran darles dinero.
¿Y que la ONG dijera que es dinero es para proyectos sociales y se lo gastase en realidad en los sueldos de los trabajadores de la ONG?(1)
Un año más tenemos la opción de sufragar la vergüenza o hacer que ese dinero sirva para algo. Es sólo una “crucecita”
(1)La realidad es que todos los fondos recaudados por los obispos con la famosa casilla van a sufragar el culto católico, los sueldos de los sacerdotes y la Seguridad Social del clero. De hecho, aunque su ejemplo y su función social aparezcan en los anuncios de la casilla eclesiástica, las ONG católicas reciben en realidad su ayuda a través de la casilla de Otros fines de Interés Social. (Diario Público)