Querido Rajoy:
Llegará un día, en el que haya mas hombres que mujeres en un gobierno sea anecdótico. Estoy segura de que mis hijos a penas se fijarán en eso. Porque para ellos la igualdad será lo normal. Pero yo soy mujer y joven y me ha costado el doble llegar a dónde estoy. Y cuando voy a reuniones de trabajo suelo ser la única. Porque en España hoy lo anecdótico es la igualdad. Pasa pocas veces.
Usted no se da cuenta. Porque es hombre. Y ya, lo siento, no es joven. Y por eso, porque nunca ha sido el único en una reunión no se da cuenta de lo importante que es. No se da cuenta de que en un cargo como el suyo hay que dar ejemplo. Y seguramente no se da cuenta porque su mujer no tiene mas aspiraciones que ser “su mujer” y yo lo respeto.
Pero hay otras mujeres, como yo y muchas de mis amigas que nos esforzamos por tener las mismas oportunidades. Por cobrar los mismos sueldos y que incluso tienen que renunciar a ser madres para ello.
Sé que si alguien cercano a usted lee esto pensarán ya están las feministas dando guerra. A mi me echan de todas las asociaciones feministas siempre, por sistema, porque soy demasiado poco feminista y miro con recelo la discriminación positiva. Me encantaría que no hiciera falta, pero decisiones como la suya me recuerdan que no podemos confiar en el sentido común, que hace falta una ley que a los que mandan, que suelen ser hombres, les recuerden que estamos aquí. Que ya no nos vale con ser solo sus mujeres.
Mal empieza un gobierno que no da ejemplo. Muchas de las mujeres del PP están contentas con su bolso Vuitton. Pero hay muchas que no. Cuento entre mis amigas con algunas compañeras suyas que no se conforman con eso. Ya no le pido que gobierne para mi, que soy socialista y feminista. Le pido respeto a esas mujeres de su partido que no se conforman con ser primeras damas.
Llegará el tiempo de lo anecdótico. Pero aún estamos en los tiempos de dar ejemplo.



Mientras unos