Las vacaciones son un momento ideal para descubrir cosas nuevas.
Os propongo descubrir a un cantautor del país vecino, ya desaparecido, que creo que merece verdaderamente la pena.
Hay gente que encuentra en la Biblia inspiración para entender lo que le pasa en la vida y tomar sus decisiones.
Supongo que es la herencia del protestantismo y su traslado de la posición de la religión del ámbito místico grandilocuente del catolicismo al terreno de lo práctico y cotidiano.
Cuando conocí en profundidad a George Brassens pensé en ésto porque constaté que siempre se puede encontrar en alguna de sus canciones una referencia cargada de ideología para cada suceso o preocupación de la vida, sea pequeño o de gran transcendencia.
Yo confieso identificarme plenamente con las posiciones ideológicas que con tan gran sentido del humor expone en sus canciones.
George Brassens, que nació en Sète, junto al Mediterráneo, y allí descansa, tal como pidió en una de sus canciones (Supplique Pour Être Enterrè à la Plage de Sète), en un cementerio más marino que el de Paul Valerie, es culpable de mi buen acento francés. (Esta versión en Youtube, con subtítulos en español, aunque un poco larga os permitirá captar el espíritu de los textos de Brassens:
http://www.youtube.com/watch?v=aWLg_vxOp7A)
Durante dos años, escuché en el coche, en el trayecto de casa al trabajo durante dos horas diarias, las cintas que me facilitó mi amiga Nathalie con toda su obra. En un francés facilísimo de entender, aunque lleno de palabras y expresiones complicadas.
Era famoso por su capacidad para mezclar con elegancia palabras cultas y vulgares, expresiones de gran lirismo o ternura con pornografía y palabras malsonantes.
Aunque es un gran desconocido fuera de Francia, e incluso en Francia para las generaciones actuales, su influencia ha llegado a muchos.
Javier Krahe cantaba la versión traducida al español de la tierna y humorística historia de amor entre la esposa de un vendedor de pararrallos y su vecino en “La Tormenta” (L’Orage”
http://www.youtube.com/watch?v=3sAyO7o6RBo)
El mismo Javier Krahe hizo también una versión en español de “Marinette”, en su “Marieta” y la conocida frase: “y yo allí con mi flor como un gilipollas”
Recuerdo especialmente algunas de sus canciones:
“Mourir pour des idées”, donde sintetiza con la frase “morir por las ideas, de acuerdo, pero de muerte lenta” su ideología pacifista contra las guerras.
“Bonhomme”, donde canta el amor por la pareja en la vejez
“Je te salue Marie” (“Dios te salve maría”) un alegato en defensa de los débiles.
“Le mauvais sujet répenti”, un graciosísimo relato sobre un proxeneta arrepentido
“Les Amoureux des Bancs Publics”, sobre los amantes que se besan por las calles “pasando” de los transeúntes bienpensantes
y, por su puesto, la irreverente “Le Gorille”, canción que llegó a estar prohibida en algunas emisoras de Radio, alegato contra la pena de muerte, donde cuenta la historia del gorila que, con la intención de perder su virginidad, se escapa de la jaula y teniendo que elegir entre una vieja y un juez, acaba sodomizando a éste último. (
http://www.youtube.com/watch?v=3sAyO7o6RBo)
Os animo a degustar un poco de Brassens, creo que no os sentireis defraudados, pero tened en cuenta que en él es tan importante la letra como la música, y conviene escucharlo con un diccionario a mano pues utiliza un frances perfectamente pronunciado, pero con una extraordinaria riqueza lingüística.