En modo esponja

política, social media y muchas veces política y social media

El juicio de Bin Laden

¿ De qué delitos se acusa a Bin Laden? ¿Qué pruebas han presentado los abogados de la acusación de su culpabilidad? ¿Qué juez le ha declarado culpable? ¿Bajo que legislación se le ha matado? ¿Un juez le ha condenado a pena de muerte?

Yo no dudo de la culpabilidad de Bin Laden, pero cómo siempre creo que ni yo ni Obama somos quienes para decir si una persona es culpable o es inocente, que hay unos señores que se llaman jueces que son los encargados de dictaminar – en base a pruebas- la culpabilidad o inocencia de las personas.

Y el que mata es un asesino. Se llame Obama, o se llame Osama.

Obama no puede asegurar “Esta noche se ha hecho justicia” cuando habla de un asesinato de estado en un proceso que en el que si algo ha brillado por su ausencia es exactamente eso, la justicia. ¿Quién va a a juzgar a Obama? ¿No es el terrorismo de estado un delito? Si seguimos el mismo proceso con Obama que él ha seguido con Bin Laden tendríamos pruebas de sobra para matarle sin preguntar. Reconoce que dio orden de matar a Bin Laden ¡Que lo maten, que lo maten!

Obviamente es una ironía ( que luego dirán que voy incitando al magnicidio) pero en Estados Unidos caminan peligrosamente por los margenes de la justicia mientras España los felicita por cometer terrorismo de Estado.

Ahora tenemos un presunto terrorista muerto y un premio nobel de la paz asesino confeso. Genial.

Hazme sentir importante

El lunes escuché a Pepe Múgica, ganador de las elecciones de Uruguay decir:

“Sabés una cosa pueblo, es el mundo al revés, en el estrado tendrías que estar vos y nosotros aplaudiendo (…) esta batalla la dieron ustedes“.

Y me he acordado de Obama, porque la frase de Múgica es sólo una adaptación a Latinoamérica del mensaje de Obama. El vosotros sois los que vais a cambiar  la historia. Darle a la gente el poder. Y todo esto es  por la necesidad que tenemos todos de sentirnos importantes, tanto en la política como en las relaciones sociales en general. Siendo sinceros, yo no quiero que gane Zapatero las elecciones, las quiero ganar yo, quiero sentirme importante en esa victoria, cómo cuando ganó la primera legislatura. Yo me fui la cama sintiendo que yo y otra gente habíamos echado a Aznar.

Y parece una tontería. Pero yo trato de decir a las personas a las que quiero que me importan, que sepan que son importantes para mí. Señores políticos del mundo. Sin mi y sin los demás no pueden hacer nada. Decírnoslo, hacernos sentir importantes



Encontrado en el blog de don Ricardo

yellowmind