En modo esponja

política, social media y muchas veces política y social media

Bisexualidad

Este es el undécimo  post de unas conversaciones que hemos llamado Puente Aéreo (conversaciones 2.0 sobre sexualidad que Carme Sánchez y yo misma plasmamos semanalmente en nuestros blogs. Esta vez no sólo hemos incorporado preguntas que tuiteros y tuiteras han dejado en un Google Docs sino que el tema se eligió mediante una pregunta abierta al munto twitter)

Gracias Annye por el montaje que ha hecho en especial para el post

  • ¿está mejor vista la bisexualidad que la homosexualidad? la mayoría de las personas se definen bisexuales pero en el fondo sólo quieren tener relaciones de un tipo, sean heterosexuales o bisexuales…

Pues fíjate que no. Las personas tendemos a simplificar y las categorías nos encantan y cuanto más contrarias mejor, así que solemos aceptar mejor el blanco-negro, carne-pescado,… que opciones intermedias. Y eso de que a veces te sientas atraído por un hombre y otras por una mujer, no tiene mucha aceptación ni por homosexuales ni por heterosexuales

  • Todo el mundo puede sentir atracción por una persona del mismo sexo o del opuesto ¿somos todos bisexuales? ¿qué notas características hay que tener en cuenta para hablar de bisexualidad y no sólo de una mera atracción puntual continuada en el tiempo?
La orientación sexual sería un continuo con un gradiente que iría desde la homosexualidad y hasta heterosexualidad, pasando por la bisexualidad. Me explico con un ejemplo más gráfico:
__________________________________________________________________________

(0)Homosexualidad                 (50) Bisexualidad                        (100) Heterosexualidad

Cada persona se sitúa en el continuo, por ejemplo:
  • 20, sería en este caso preferentemente homosexual

  • 85, sería preferentemente heterosexual
  • 60, bisexual pero con tendencia más hacia la heterosexualidad

  • 40, bisexual con tendencia a la homosexualidad
Cada persona se sitúa en un punto… pero no tiene que ser inamovible para el resto de la vida. Sino que puede ser cambiante y aquí juega un pael muy importante las vivencias de cada persona y su entorno más próximo. He conocido pacientes que han venido a consulta por sentirse muy transtornados al haber conocido a una persona por la que se sienten muy atraídos sexualmente y esa persona les ha provocado un cambio en su orientación sexual (quizás creían que eran heteros u homos “puros”, y en cambio estaban más situados hacia el centro de continuo). Algun@s profesionales afirman que “nos podemos enamorar de una persona y sentirnos atraidos por ella, independientemente de su sexo”. Aunque yo no afirmaría tajantemente que todas las personas somos bisexuales.
  • ¿es la bisexualidad una conducta sexual o una práctica sexual?
Como explicaba en la pregunta anterior, es una orientación sexual.
  • Un argumento que se utiliza mucho es que no hay personas mayores bisexuales, sino que se han decantado hacia uno de los dos sexos..¿es algo pasajero la bisexualidad?

La presión social y cultural puede provocar que una persona se decante por la opción que le resulte mejor en ese momento y también realcionada con el contexto en el que se mueva

  • ¿es posible compatibilizar la bisexualidad con la monogamia? ¿significa renunciar?
Son conceptos diferentes que no van ligados. Cualquier persona, con la orientación sexual que tenga, puede decidir ser monógama: decide que en ese periodo, más corto o más largo de su vida, no tendrá relaciones sexuales con otra persona, independientement de su orientación sexual. Ser bisexual no significa por definición ser promíscuo o promiscua.


Sexo e infidelidad

Este es el décimo post de unas conversaciones que hemos llamado Puente Aéreo (conversaciones 2.0 sobre sexualidad que Carme Sánchez y yo misma plasmamos semanalmente en nuestros blogs. Esta vez no sólo hemos incorporado preguntas que tuiteros y tuiteras han dejado en un Google Docs sino que el tema se eligió mediante una pregunta abierta al munto twitter)

¿Se puede ser fiel toda la vida?

La fidelidad sexual es un pacto al que llega una pareja. Y al igual que hay personas que cumplen un pacto también los hay que no… El problema es que ese pacto generalmente no se explicita como tal y tampoco se define concretamente el acuerdo lo que provoca a la larga malentendidos y problemas.
El pacto no se explicita porque al principio de la relación da reparo y después se convierte en un tema un poco tabú o se da por sobreentendido, aunque a veces cada miembro de la pareja da por supuesto acuerdos del pacto algo diferentes respecto a la propia fidelidad con respecto a la pareja o de la fidelidad del otro o de la otra (aquello típico que uno justifica sus infidelidades como menores, pero se siente teriblemente herido o herida por la infidelidad de la pareja)

Mucha gente justifica la infidelidad en el sexo, en que busca fuera de su pareja lo que no tiene ¿Es el sexo determinante a la hora de que una pareja sea fiel?

La sexualidad es un aspecto importante de la relación de pareja pero si una pareja sólo tiene problemas en la relación sexual suele intentar solucionarlo (se nota mucho cuando una pareja consulta por una problemática sexual, pero hay una buena relación afectiva y emocional y ganas de solucionarlo por ambas partes). El problema es cuando se mezclan diferentes motivos y causas…

He podido observar que muchas personas no valoran lo suficiente a su pareja, al contrario acaban sólo viéndole la parte negativa (que por cierto todos y todas tenemos) y nada positivo… por lo que entonces cualquier persona que pase por delante y a la que por “acabada de conocer” sólo le aprecian lo bueno… En terapia utilizamos estrategias para que los dos miembros se reencuentren de nuevo en un ambiente más positivo y mirando con una gafas menos críticas al otro o la otra.

¿Es la fidelidad una cuestión cultural?

Las teorías antropológicas son curiosas al respecto, pero creo que por influencia androcéntrica… generalmente está más valorada la fidelidad en la mujer que la del hombre. Incluso algunas mutilaciones genitales se justifican bajo la premisa de que la mujer no busque placer fuera de la pareja… En los hombres la infidelidad se ha justificado por los siglos de los siglos (en determinadas épocas los hijos e hijas ilegítimas de los hombres gozaban de determinados privilegios). En la literatura, las mujeres infieles han tenido generalmenteun trágico final (Madame Bovary,…) para servir como ejemplo de lo que no debe hacer una mujer de bien…

¿Que seas infiel quiere decir que no quieres a tu pareja?

Depende del tipo de infidelidad… hay infidelidades puntuales que no tienen porqué repercutir en la vida de la pareja, siempre y cuando no se practique el “sincericidio” (mezcla a partes iguales de sinceridad y suicidio)… pero cuando se mantienen relaciones paralelas eso ya complica más los sentimientos respecto a la pareja “oficial” y la “oficiosa”… Aunque lo determinante en estos casos es la existencia de hijos y/o hijas (por mantener una apariencia de familia respetable y tópica) o los recursos económicos que alguno de los miembros puede perder.

El deseo sexual

Este es el  quinto post de unas conversaciones que hemos llamado Puente Aéreo: conversaciones 2.0 de dos mujeres de Madrid y Barcelona.
Carme Sánchez vive en Castelldefels (Barcelona) y yo en Aluche. Ella es sexóloga y yo tengo muchas preguntas.

Según el “Hábitos de salud sexual en la población española” del que los medios se han hecho eco esta semana la falta de deseo sexual es el primer problema para el 58 por ciento de las mujeres y el 52 por ciento de hombres

¿Si se acaba el deseo se acaba el amor?

Sexualidad y amor no tienen porqué ir de la mano. Puedes sentir amor por una persona pero en cambio no atraerte o dejarte de atraer sexualmente. Aunque quizás lo ideal es que vayan aconjuntados, deseo y amor… puede haber deseo sin amor y también porqué no, amor sin deseo.

Y si no me apetece igual es que no me gusta mi pareja

La causa -o causas- de la falta de deseo pueden estar relacionadas con la pareja ( está claro que si la pareja no nos atrae será difícil desearla), pero a veces el estrés, el ritmo de vida, las preocupaciones laborales, … pueden provocar un bajo deseo sexual a pesar de que la relación de pareja no esté pasando por una mala racha. No hay que olvidar que una enfermedad mental como la depresión o estados de ansiedad pueden provocarlo y también otras enfermedades físicas o tomar una deteminada medicación…

También se puede entrar en una rueda tipo: “no me apetece, me da pereza ponerme y no tengo relaciones sexuales por lo que entonces no recibo ningún tipo de refuerzo sexual positivo, va pasando el tiempo y cada vez tengo menos ganas…”. Hay que romper estos círculos que acaban siendo negativos no sólo para nosotros sino también para la persona que comparte vida sexual con nosotros. No se trata de “forzarnos” sino de reforzarnos positivamente porque la mayoría de estas personas que explican este tipo de comportamiento te comentan que cuando tienen relaciones sexuales con su pareja acaban comentando y comentándose a sí mismas “pues si me lo he pasado genial, no sé porqué no lo hacemos más a menudo”

¿Cómo recuperar el deseo?

Lo mejor para no tener que recuperarlo, es no perderlo…y para prevenir la falta de deseo sexual lo mejor es tener claro que para el sexo se necesita tiempo y dedicación. Ponerlo en la “agenda mental”. Hay personas a las que no les cuesta ponerlo y cargan “pilas sexuales” a lo largo del día, en cambio otras necesitan tenerlo presente de una forma más consciente porque se llenan los días de tantas actividades (unas obligatorias pero otras no tanto) que cuando llega el momento diario o semanal de tener un momento de intimidad con la apreja están agotadas mental o físicamente…

También querría destacar que en la encuesta el % entre hombres y mujeres que manifiestan bajo deseo sexual es muy similar, a pesar de que la fama la tienen más las mujeres (chistes, chascarrillos y comentarios de mal gusto incluídos), pero mi experiencia profesional concuerda bastante con los datos del estudio. Aunque destacaría que a menudo las dobles o triples jornadas que muchas mujeres tienen y la poca corresponsabilidad de sus parejas en las tareas de casa y de la familia también provocan cansancios extra y resentimientos que se manifiestan en las relaciones sexuales

si deseas a otras personas, es bueno comentárselo a tu pareja? debería saberlo? ayudaría?

NO vivimos en una isla desierta sólo con nuestra pareja, por lo que es habitual que nos gusten y deseemos a otras personas… de ahí a llegar a algo más depende de nuestro sistemas de valores. Con respecto a comentarlo a la pareja, hay que preguntarse: “¿voy a hacer daño de manera innecesaria a mi pareja?, ¿Qué supondría para nuestra relación de pareja?”

Orgasmos simultáneos

Este es el  quinto post de unas conversaciones con Carme Sánchez que hemos llamado Puente Aéreo: conversaciones 2.0 de dos mujeres de Madrid y Barcelona.

Antes de empezar con el tema ¿Existe?

Existir, existe o puede existir, ¡vaya! Imposible no es, pero tampoco es todo lo habitual que nos hacen creer la películas ( qué daño han hecho y hacen muchas películas a nuestra educación sexual!!!). Hay parejas que consiguen esa compenetración la primera vez que tienen relaciones sexuales, otras lo consiguen con la confianza y la práctica, y también las hay que no lo consiguen nunca.

¿Y para que sirve?

Las parejas que experimentan un orgasmo simultáneo comentan que es una sensación mucho más intensa de compenetración, pero como muchos otros aspectos tan subjetivos, depende de cada persona y pareja… Pero lo que está claro es que no es imprescindible para sentirse satisfecho o satisfecha sexualmente.

Pregunta difícil ¿son los orgasmos compartidos el resultado de fingir los orgasmos?

Lo que sí es cierto es que la presión por obtener orgasmos a la vez, puede provocar que muchas mujeres acaben fingiendo por no parecer “lentas” o “raras”. También hay parejas que se obsesionan con lo de llegar a la vez y acaban sintiéndose insastifechas,  ya se dice aquello de “lo bueno es enemigo de lo mejor”

¿Puedes buscar (y encontrar) un orgasmo compartido?

Sí, se puede buscar y se puede encontrar, pero disfrutando del proceso, como un juego, sin obcecarse en que lo importante es el final y a la vez.

¿El tener orgasmos compartidos es indicativo de que conoces más a tu pareja? ¿Es algo que realmente necesario?

Pues no lo creo… como comentaba antes hay parejas que llegan a la vez al orgasmo sin apenas conocerse y en cambio otras que disfrutan desde hace tiempo de una buena sexualidad no lo han conseguido nunca. La compenetración sexual se mide por la capacidad de dar y recibir placer de la pareja, sin importar tanto el momento concreto ni la simultaneidad.

Multiorgasmo ¿Mito o realidad?

Este es el  cuarto post de unas conversaciones con Carme Sánchez que hemos llamado Puente Aéreo: conversaciones 2.0 de dos mujeres de Madrid y Barcelona.

Antes de entrar a preguntar sobre el famoso mito de las mujeres multiorgasmicas, me surgen algunas dudas previas.   Creo que parecen preguntas más tontas de lo que son ¿Qué es un orgasmo?

El orgasmo es el grado máximo de placer sexual. El orgasmo tiene una parte física y otra psicológica y ambas comparten dos características la brevedad y la intensidad: dura sólo unos 7 segundos de media y la intensidad de la sensación orgásmica está provocada por la aceleración del corazón y las contracciones pélvicas cada 0.8 segundos. La parte más física se desencadena cuando el tipo y la intensidad de estímulos sexuales que la mujer o el hombre reciben y que son transportados hacia la médula y el cerebro son suficientes, liberándose una serie de hormonas y otras sustancias químicas. Las sensaciones y sentimientos que experimentamos durante el orgasmo (parte psicológica) están relacionados con las características personales y también con la educación sexual recibida y la historia sexual propia de cada persona.

¿Qué se siente en un orgasmo?

Muchas veces se ha asociado la metáfora de los fuegos artificiales y de la explosión de algo interno…Explicarlo es más difícil que sentirlo: oleadas de placer, sensación de caída al vacío, estallido de calor,… contracciones musculares rítmicas en vagina y ano, rigidez momentánea del cuerpo, Las sensaciones que vive cada persona pueden ser muy intensas, pero externamente en las mujeres no son demasiado evidentes y eso facilita en ocasiones fingirlo…

¿Cómo sabe uno si ha tenido un orgasmo?

La sensación breve pero intensa se reconoce… aunque es cierto que muchas chicas te plantean esa duda sobre todo si no han practidado la masturbación, porque como todo, también es un aprendizaje y un reconocimiento de sensaciones al principio nuevas.

Y supongo que tiene que ver con que hay varios nievels de orgasmos, ¿no? Me refiero puedes tener orgasmos de diferente intensidad ¿no? ¿y todos son orgasmos?

Sí se pueden tener diferentes intensidades de orgasmos y está relacionado con la cantidad de contracciones pélvicas: un orgasmo moderado puede tener de 3 a 5 contracciones y uno intenso de 12 a 15 aproximadamente… y claro todos son orgasmos. El tener un orgasmo más intenso o no dependerá de lo excitada que esté la persona, también de si está más o menos cansada o concentrada,…


¿Es lo mismo ser multiorgásmica que tener varios orgasmos seguidos? ¿en qué se diferencia?

Los estudiosos y estudiosas del tema no se ponen del todo acuerdo si son orgasmos secuenciales, múltiples, un orgasmo con diferentes picos,… pero no creo que eso sea demasiado importante… incluso hay mujeres que me han comentado que los han sentido todos: a veces unos detrás de otro, otras veces como si se abriera una flor y también largo con diferentes sensaciones más intensas


Si uno es multiorgasmico ¿lo es siempre?

Las mujeres tenemos la capacidad de tener orgasmos múltiples, pero no significa que siempre tengamos que ejercerla… hay veces que apetece y otras que no…


mmmmmm ¿Cómo que no siempre apetece?¿ depende de mi?

¡Claro! Depende de ti. Igual que hay veces que nos apetece un polvo rápido y, en cambio, otras veces recrearnos, también unos días tenemos energías para continuar estimulándonos o sintiendo cómo nos estimulan hasta tener orgasmos uno detrás de otro, y otras veces con uno nos sentimos la mar de satisfechas.     ¿Los hombre son también multiorgásmicos? ¿hay alguna  diferencia entre los hombres y mujeres?

Justamente hay un libro que se titula así “El hombre multiorgásmico” . Hay hombres que lo consiguen sin ningún aprendizaje, otros sí necesitan traspasar la barrera que les supone el período refractario con determinados ejercicios.

De follar con la cabeza

Este es el  tercer post de unas conversaciones que hemos llamado Puente Aéreo: conversaciones 2.0 de dos mujeres de Madrid y Barcelona.
Carme Sánchez vive en Castelldefels (Barcelona) y yo en Aluche. Ella es sexóloga y yo tengo muchas preguntas.

Ana. ¿Tiene el sexo  un componente biológico mayor en hombres que en mujeres? Y a lo que me refiero con esto es más o menos si para un hombre un orgasmo es una cuestión más física y para la mujer tiene un componente más mental

“El órgano sexual está entre las orejas”, eso decía un profesor del Master de Sexología (no sé si era cosecha propia o lo escuchó de otros…).  Hombres y mujeres sentimos el orgasmo en el cerebro… creo que hay mucho de tópico y también muchos supuestos y mucho suponer…

¿Mucho supuesto y mucho por suponer?

Es que desconfío mucho de los resultados de las encuestas masivas sobre la vida sexual de las personas porque como dice House “los pacientes siempre mienten” y si no mienten siempre tienden a quedar bien o contestan lo que “toca” o lo políticamente correcto. Y no digamos de las conversaciones de café o de bar… Pero cuando tienes a una persona o a una pareja entre 4 paredes y sin micrófonos, lo que parece tan obvio o tan habitual, no lo es, y te sorprenderías de los comentarios, explicaciones, actitudes, comportamientos,….
A lo que me refería es también a los dolores de cabeza y esas cosas… un ejemplo un hombre y una mujer están teniendo sexo pero tienen la cabeza en otra parte (no los dos que si no apaga y vamonos) es más probable que en esa situación sea para el hombre más fácil llegar al orgasmo que para la mujer

Para el hombre el verdadero quebradero de cabeza no suele ser  llegar al orgasmo, sino la erección del pene. Si un hombre tiene la cabeza en otro lugar seguramente lo primero que le falle sea la “conexión mental con su pene”. En la mujer, la pérdida de concentración suele reportarle más tiempo en la consecución del orgasmo o incluso que éste no llegue…

Puede ser que en algún caso confundamos en el hombre el hecho de tener un orgasmo con la eyaculación ¿no? ¿Puede un hombre eyacular sin tener orgasmos?

En los hombres orgasmo y eyaculación van juntos. Eyacular sin orgasmo no es habitual, en cambio lo contrario, es decir, orgasmos sin eyacular es lo que persigue conscientemente el sexo tántrico.

¿Es para un hombre más fácil alcanzar un orgasmo que para una mujer?

Los perfiles orgásmicos de hombres y mujeres son diferentes (aunque también hay muchas diferencias entre hombres y entre mujeres): en el hombre la suma de estímulos en las fases previas (excitación y meseta) puede ser “eficaz” rápidamente; en la mujer, las fases previas suelen tener un incremento más gradual y por tanto más duradero.
Y en el supuesto (falso o no) de que para las mujeres el sexo tenga un componente más mental ¿una mujer puede llegar al orgasmo “sólo con la cabeza” y me refiero a sólo sirviéndose de la imaginación  no masturbándose ¿y esto es posible para un hombre?

Tanto hombres como mujeres pueden llegar a un orgasmo mediante fantasías, con la imaginación,… de hecho las poluciones nocturnas que ocurren en la pubertad, adolescencia y también en la edad adulta son producto de un sueño erótico, no de la masturbación.
Y ya termino, que me embalo y no acabo nunca ¿a la hora de practicar relaciones cuanto es el componente físico y cuanto el mental?
Poner porcentajes se hace difícil y mejor superar esa dualidad cuerpo-mente y el tópico hombre-cuerpo mujer-mente…

El placer de dar placer

Este es el segundo post de unas conversaciones que hemos llamado Puente Aéreo: conversaciones 2.0 de dos mujeres de Madrid y Barcelona.
Carme Sánchez vive en Castelldefels (Barcelona) y yo en Aluche. Ella es sexóloga y yo tengo muchas preguntas.

Carme. Dar placer es importante, pero tanto como saber recibirlo. Las mujeres estamos acostumbradas a dar, a hacer que nuestra pareja sienta placer, pero menos a recibirlo… He tenido mujeres en terapia incapaces de relajarse ante las caricias de su pareja porque no se creían con derecho a disfrutar…

Ana. ¿Nos hemos aconstumbrado a un papel en la cama de dar placer y no somos capaces de valorar en su medida nuestro placer propio?

Carme. Lo ideal sería una mezcla de dar, recibir y sentir. No podemos estar sólo pendiente de la pareja porque entonces no disfrutaríamos del todo, pero tampoco es conveniente centrarse en el propio placer durante toda la relación sexual porque estamos en pareja, no nos estamos masturbando. Muchas veces se recomienda, para ayudar a la concentración en el placer de la otra persona y en el propio, un juego de alternancia: primero un miembro de la pareja se concentra en dar placer y el otro en sentir, y al cabo de un rato se invierten los papeles.

Ana. ¿Y si no me excita nada dar placer? ¿Y si sólo me excita dar placer? -yo diría que son comportamientos un poco poco alterados, a veces relacionados con la educacion recibida.

Carme. Más que no excitarse, la mayoría de las personas me han comentado que les da pereza (siempre y cuando la pareja les excite y se sienten atraidas… lo digo porque a veces esa excusa esconde detrás un desencanto sexual, o de pareja, o ambos…). Puede ser que a algunas personas les excite mucho dar placer y que consigan incluso llegar a tener un orgasmo sólo dando placer a la otra persona, pero, por lo general a las personas también nos gusta recibir “regalos de placer”
Ana. Vale, la clave es que es cosa de dos. Pero durante mucho tiempo supongo que las mujeres han sido educadas (yo por suerte, creo que ya no) en darle mucha más importancia al placer de sus marido, descuidando el suyo en incluso sintiendose mal por ello.
Carme. Sí, Sí… eso es del todo cierto y no sólo en mujeres más adultas sino también en jóvenes porque los esteriotipos que nos venden siguen siendo de pasividad, de esperar al príncipe azul, de que somos objetos de placer deseables pero no que deseamos (pienso en las princesas Disney, en algunos anuncios de colonia, en videos de canciones de regetton,…)
Ana. Se supone que esos comportamientos deberían estar ya superados , pero ¿sigue siendo un problema habitual?
Carme. Todavía, todavía…
Ana. Y el caso contrario, cómo hablabamos en el post anterior sobrevaloramos nuestro placer y descuidamos el del otro, cómo una manera de rebeldía, no se si me explico.
Carme. También he detectado lo de la rebeldía que comentas, sobre todo en mujeres heteros que tienen esa sensación de que “después de haberlo dado todo, él las abandona” y entonces entran en la dinámica de “no necesito a un hombre para nada, ni en la cama”, pero generalmente, con el tiempo se vuelve a un punto medio.

Fotografía original de Turista en tu pelo

yellowmind