Me he puesto velo 3 o 4 veces en mi vida, para entrar en la mezquitas del Cairo, de Estambul y de Marruecos. Y no ha supuesto nigún drama, por que me lo he puesto y me lo he quitado.
Y no, no es comparable a nada. Y sobra decir que prefiero que las mujeres no lleven velo porque es un símbolo de dominación. Pero creo que no somos quien para imponer a nadie una revolución de tal magnitud. Creo que debemos educar en la igualdad para que sean ellas, las mujeres islámicas de nuestro país, las que decidan quitarselo.
