Carta a Esperanza (en el frente de Madrid)
Si me quieres escribir ya sabes mi paradero. En el frente de Madrid , primera línea de fuego
Esperanza, querida, la política no es la guerra. Alguien tenía que decírtelo y en tu partido no lo van a hacer por miedo a que les quites de un plumazo aunque sea pactando con el enemigo.
Dices que Madrid será la “clave del combate político nacional”. Sólo dos apuntes
1. Esto no es un combate. O no debería ser. Y muchos ciudadanos estamos cansados de la continúa bronca política.
2. Madrid no es sólo la clave del combate nacional. O no debería serlo. Es una Comunidad en la que tú gobiernas y no un campo de batalla que sirve sólo para pelearse con Cobo. Este punto es bastante importante. Madrid no es un campo de combate para vuestra mierda. Sería importante que gobernaras pensando en los ciudadanos y no usarlo sencillamente para atacar a Zapatero o a tu propio partido. Otra cosita. .Las leyes tampoco son armas. Por ejemplo, la de dependencia sirve para que la gente vive mejor, más allá del uso que tú le quieras dar para desgatar al gobierno.
Y dicho todo esto, me despido esperando que un día termine la guerra contra el mundo que tienes en la cabeza y decidas gobernarnos.
Atentamente,
Una ciudadana madrileña (que aunque sea socialista también soy ciudadana)


No, este post no va a ser una defensa a ultranza de Zapatero. Más bien un recordatorio. En el último mitin al que fui la gente gritaba Zapatero no estás solo y a mi me parecía una obviedad. Y seguramente todos o casi todos los que se lo decíamos seguimos con él. Pero eso mismo le tenían que cantar en un Consejo de Ministros. En una situación así está muy bien afrontar las cosas y ser el valiente que se echa todo a las espalda. Pero puede que todo termine por aplastarte. Y sobre todo me pregunto que necesidad hay de cargar todo en Zapatero teniendo 3 vicepresidentes. Que se repartan la presión entre los cuatro ¿no? Y sobre todo si queremos volver a presentar a Zapatero. Lo que hace falta en gobierno es un buen equipo de come marrones y que guarden a Zapatero en urna de cristal. Por favor, señores ministros, arrimen el hombro. Díganle a Zapatero que no está sólo y repartan entre todos los marrones.
Estamos terminando de preparar en





