Esperanza quiere (otra vez) privatizar Telemadrid, aunque sabe que por la Ley del tercer Canal no puede. No tendría mucho sentido privatizarla y perder el férreo control de los contenidos que hay ahora. Si dejas Telemadrid en manos privadas se supone que ya no puedes hacer de la televisión el canal de tus palmeros. Pero a Esperanza no le importa, porque ya ha comprobado con la TDT que “sus empresarios” la devuelven los favores (de las adjucicaciones extrañas) haciendo de los canales “los canales de Esperanza” .
P
or eso no tiene miedo a perder el control. Lo subasta, se las apaña para que se la quede un amigo y sigue intoxicando desde el canal privado, cobrando el favor de la adjucación y ya de paso se quita la representación de los otros partidos que ahora por ley tiene que haber en el comité de dirección.
Un plan perfecto para sus intereses personales.
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